¿Cansado de ver a tanta gente en redes exultante de felicidad por el Mindfulness?

 

Hace días que te diste cuenta. Mindfulness está de moda. Cada día hay más gente en redes sociales exhibiendo lo felices que son gracias a Mindfulness.

No te dejes engañar por esas apariencias.

La gente que practica Mindfulness también tiene problemas como todo mortal. La única diferencia es que ellos tienen hábitos que les ayudan a superar sus dificultades personales de otra manera.

 

¿Qué actividades hacen de forma diferente cada día las personas que practican Mindfulness?

Te comparto 7 hábitos de Mindfulness fáciles de adoptar y que mejorarán tu vida

  1. Convierten las actividades diarias en momentos de conexión
  2. Evitan el Multi-Task y practican el Uni-Task
  3. Saben cuándo no mirar el móvil, ni la tableta, ni las redes sociales, ….
  4. Sienten lo que están sintiendo en ese momento
  5. Disciernen sus pensamientos y no se identifican con ellos
  6. Prestan atención a su respiración
  7. Sacan tiempo para meditar, aunque sea unos minutos al día

 


1. Convierten las actividades diarias en momentos Mindfulness

Cualquier actividad que hagas en tu día es una oportunidad para centrar tu atención.

Sí, cualquiera…

¿Y para qué quiero centrar la atención? Lo explican los estudios los estudios de los psicólogos Killingsworth y Gilbert, de la Universidad de Harvard:

Casi la mitad del tiempo lo pasamos desconectados de lo que pasa a nuestro alrededor. Y casi todo lo que «soñamos despiertos» no nos hace felices.

«Una mente distraída es una mente infeliz».

La gente que practica Mindfulness considera cualquier actividad como oportunidad para conectar con la experiencia del momento presente y salir de su cabeza.

Y cuando estás presente, todo cambia. Eres capaz de tomar mejores decisiones adecuadas al momento en el que estás ahora. Te olvidas del resentimiento, de los traumas o de los malos rollos del pasado. Te olvidas de la angustia del futuro.

Eres capaz de tomar la mejor decisión en ese momento aquí y ahora. 

2. Evitan el Multi-Task y practican el Uni-Task

Lo de la multitarea es un mito. No nos engañemos. ¿Y por qué? Muy sencillo.

Tu cerebro tiene una capacidad ilimitada de procesar información, pero tu capacidad de acción está limitada.

Lo que realmente haces cuando estás en modo multitarea es cambiar tu atención de una cosa a otra, pero no estás haciendo dos cosas a la vez. Estás alternando.

Se pueden hacer cosas diferentes a la vez. Puedes andar y respirar a la vez porque algunas acciones están automatizadas y no requieren concentración. Pero cambiar de actividad una y otra vez consume recursos. Se tienen que desactivar unas neuronas y se tienen que activar otras.

Es imposible atender a todo. Es necesario filtrar. Prestar atención implica centrarte en lo que consideras importante y bloquear lo que no es importante.

¿Te has dado cuenta de que cuando te centras en una sola cosa, tu trabajo tiene mayor calidad, eres más efectivos, acabas antes y te sientes más satisfechos?

Ya lo decían nuestros abuelos, “no se puede estar en misa y repicando”.

3. Saben cuándo no mirar el móvil, ni la tablet, ni las redes sociales, ….

 

Tienen una relación sana con la tecnología.  No duermen con el móvil en su mesilla de noche, no se levantan y corren a ver los mensajes del móvil.  

Y más importante aún, no están pendientes del móvil cuando están con otras personas. Miran a los ojos de las personas y no a una pantalla. Comen sin el móvil y disfrutan de la conversación y buscan estar, conectar y compartir con las personas reales, no con las virtuales.

 

 

 

4. Sienten lo que están sintiendo en el momento que lo sienten

La gente que practica Mindfulness ha aprendido a identificar, sentir y aceptar sus emociones. No se pelean, resisten o reprimen las emociones, sino que les da un espacio.

En mis sesiones de coaching, mis clientes comparten cosas que me causan emociones. No soy de piedra. Puedo sentir tristeza, alegría o incluso rechazo. Lo que nunca cambia es que acepto lo que hay en mi cliente y lo que hay en mí.

A veces pongo esa emoción al servicio de mi cliente, y otras sólo sostengo mi emoción para volver a ella en otro momento.

Nadie puede estar feliz en todo momento. Eso es otro mito. Mindfulness no se trata de estar siempre feliz, sino de estar con lo que está pasando.

Las emociones son cambiantes. Puedes estar en un momento super feliz que, si te dan una mala noticia, te cambia la película del todo. 

Las personas que practican Mindfulness aceptan sus emociones y son capaces de estar con ellas.

Y esto es un hábito que mucha gente no tiene porque no sabe poner nombre a lo que siente, o porque se deja atrapar por las emociones o porque no puede estar con el malestar que siente.

5. Disciernen sus pensamientos y no se identifican con ellos

La mayoría de la gente pasa el día en constante diálogo interno. Se identifican con lo que se dicen. Ponen a su mente al volante de su vida. Cuando la mente tiene que estar a tu servicio.

Tus pensamientos no son hechos. Ni siquiera es la realidad.

Los estudios científicos de la National Science Foundation, el 80% de nuestros pensamientos son de naturaleza negativa y el 95% son repetitivos. Es normal. El cerebro está programado para la supervivencia, no para la felicidad.

Estos pensamientos son como el velcro y son muy pegajosos.

Las personas que practican Mindfulness permiten que el pensamiento aparezca y desaparezca. 

Son capaces de no identificarse con sus pensamientos. No juzgan a sus pensamientos.

Porque tú no eres tus pensamientos.

6. Prestan atención a su respiración

Las personas que practican Mindfulness entrenan su mente prestando atención a su respiración.

Cuando me dijeron por primera vez que, en los próximos 10 minutos, todo lo que tenía que hacer era prestar atención a mi respiración, casi me parto de la risa. ¿Observar mi respiración? Fascinante…me dije en tono sarcástico. ¡Como que eso me va a ayudar!

Como estaba en un momento de muchísima ansiedad lo probé. Total, ¿qué podía a perder? Nadie explica mejor que Jeff Foster, lo que te enseña esa práctica. Te dejo un extracto de uno de sus poemas:

La respiración está libre de historias. "¡Oh no, ni un respiro más!" "¡Desearía regresar al respiro anterior!" "¡Quiero más respiraciones!" son consideraciones que jamás haría la respiración, sólo la mente las haría.

Para la respiración no existe ni el pasado ni el futuro, solamente el presente. Sólo la mente se enreda con el tiempo. La inhalación nunca dice "me gustaría ser exhalación". La exhalación nunca dice "me gustaría haber nacido como inhalación".

Ninguna respiración está intentando ganar, ni ser mejor que la anterior con el fin de encontrar metas en el futuro, para convertirse en algo que jamás podrá llegar a ser, algo permanente. Para la respiración sólo existe el Ahora. Sólo ESTO. 

 

7. Sacan tiempo para meditar, aunque sea unos minutos al día

Las personas que practican Mindfulness tienen la meditación como hábito.

Se ha comprobado científicamente, que la práctica consistente ayuda a controlar el estrés y la ansiedad, desarrolla la inteligencia emocional y mejora las relaciones interpersonales.


Da un paso adelante

En definitiva, la gente que practica Mindfulness es gente normal. No son iluminados. Ni se han metido un chute extra de felicidad.

Son personas que entrenan su mente y que han adquirido hábitos que les permiten encontrar calma en momentos de agitación, reiniciar su cerebro cuando están saturados y recargarse de energía mental, emocional y física cuando lo necesitan.  

Ahora que ya conoces estos hábitos, te propongo que des un paso adelante y tomes acción. Escoge el hábito que más te ha gustado y comprométete contigo mismo a practicarlo durante una semana. Puedes hacerlo de esta manera:

 

  • Escoge una actividad que haces cada día y concéntrate con todos tus sentidos cuando la hagas. Por ejemplo, cuando vayas caminando céntrate en las sensaciones de tu cuerpo, en lo que oyes, en lo que ves y en lo que hueles.

 

  • Evita el Multi-Task y haz una actividad detrás de otra. Por ejemplo, si cuando te lavas los dientes, estás mirando el móvil, escoge hacer una cosa detrás de otra y concéntrate sólo en lo que estás haciendo.

 

  • Cuando estés con tu familia, amigos o compañeros, no mires el móvil, la tableta o las redes sociales. Reserva un rato para esa actividad. 

 

  • Cuando sientas que te viene alguna emoción, párate un momento y mira a ver en qué parte del cuerpo la sientes. Ponle un nombre a tu emoción, y déjala estar sin juzgarla. No tienes que hacer nada con ella.

 

  • Intenta dejar de hablar contigo mismo. Observa o escucha lo que te estás diciendo y déjalo estar sin juzgar el pensamiento ni dialogar con él.

 

  • Escucha alguna meditación de 10 minutos de atención a la respiración durante una semana. Puedes hacerlo en cualquier momento del día que te vaya mejor.

 

  • Bájate alguna aplicación de móvil y busca alguna meditación que te llame la atención. Saca unos minutos al día para entrenar tu mente.

 

Te recomiendo que no lo hagas todo de golpe. Escoge un hábito y mira a ver qué pasa.

Y antes de hacerlo, me encantaría que me contaras ¿qué hábitos tienes ya incorporados y cuáles te gustaría probar?

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